La internacionalización no es solo cosa de grandes.

Exportar o importar, son palabras que llegan a dar “miedo “a los empresarios dueños de pequeñas empresas, que muy a menudo piensan que lanzarse al mundo exterior no es posible para ellos. Totalmente falso, las micro empresas también pueden salir hacia fuera y extender su negocio mas allá de las fronteras españolas.

Las barreras idiomáticas, el desconocimiento del entorno del comercio internacional y a veces el miedo a salir de su zona de confort,  impiden a muchos a expandir sus negocios hacia el exterior, les impiden a crecer día tras día.

Hoy por hoy, la única salida para muchas empresas pasa por la apertura hacia nuevos mercados. En un momento en el que el mercado nacional no da más de si, vender al exterior se ha convertido para muchos, en la única solución para sobrevivir. La crisis ha hecho patente que las empresas que han sobrevivido a ella lo han hecho gracias a las exportaciones.

 

Las preguntas que muchos pequeños empresario se hacen son: ¿Como lo hago? ¿Por donde empiezo?

La respuesta es muy simple, se ha de contar con la ayuda de personas preparadas, dispuestas a ayudar a las pequeñas empresas, personas capacitadas para acompañar a la empresa y guiarla en el camino hacia la internacionalización. Un buen consultor sabe mejor que nadie, cuando, como, donde y que hay que hacer para expandir los negocios hacia el exterior. La inversión en consultoría, siempre tiene retorno.

 

El único requisito para que una empresa empiece a exportar es tener un buen producto, lanzado y testado en el mercado nacional. Según los resultados que da en un mercado exigente como el mercado nacional y teniendo en cuenta algún que otro aspecto que tiene mas que ver con el mercado exterior elegido que con el producto en si, se debe decidir si el producto es idóneo para salir hacia el exterior.

A partir de ahí, haciendo pequeños cambios para adaptar el producto a un determinado mercado objetivo elegido (como puede ser el embalaje, el etiquetado, etc.) y elaborando un buen plan de internacionalización,  empezar a exportar se convierte en una tarea fácil.

Se debe empezar poco a poco, por uno o como mucho dos países objetivo, países cercanos y de ser posible con comportamientos de consumo similares.

Un aspecto muy importante que se ha de tener en cuenta es que el ROI –ing. o RSI – la Recuperación Sobre Inversión, es a largo plazo. Internacionalizarse, no es fácil ni es una tarea que da resultados a corto plazo,   es una carrera de fondo, los resultados se verán, pero no hoy, ni mañana, sino con el tiempo.

Las oportunidades de crecimiento que pasan por salir hacía exterior, se deben aprovechar por todas las empresas,  cualquiera que sea su tamaño.

La internacionalización tiene  más que ver con el querer, que con el poder.